La ciencia nace de la curiosidad, crece con el conocimiento y se transforma en esperanza cuando se pone al servicio de la humanidad. En cada avance científico hay preguntas valientes, mentes brillantes y sueños que se atrevieron a romper límites. En este camino, las mujeres y las niñas han sido —y continúan siendo— fuerza creadora, aun cuando su talento no siempre ha sido reconocido.
Por ello, cada 11 de febrero, el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, nos recuerda que inspirar, apoyar y visibilizar a las mujeres en la ciencia no es solo un acto de justicia, sino una inversión en el futuro del mundo. Ese futuro ya se construye hoy, gracias a mujeres que, con su talento y liderazgo, transforman el conocimiento en acciones concretas que impactan a la sociedad.
En México, este compromiso se refleja en sobresalientes mujeres científicas y líderes del sector energético, quienes han puesto su conocimiento, experiencia y vocación al servicio del bienestar social y del desarrollo sostenible del país. Su labor ha sido fundamental para impulsar la innovación, fortalecer las instituciones y transformar la política energética nacional. Entre otras se destacan:

• Dra. Claudia Sheinbaum Pardo: Presidenta de la República, científica de formación, ha desarrollado una labor académica relevante en el estudio de los sistemas energéticos, la eficiencia energética y el cambio climático, contribuyendo con investigación y análisis técnico a la formulación de estrategias orientadas a la transición energética y la sustentabilidad ambiental.

• Luz Elena González Escobar: actual secretaria de Energía, lidera la política energética nacional con una visión estratégica orientada al desarrollo del país.

• Emilia Calleja Alor: primera directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), marcando un hito en la historia del sector eléctrico nacional.

• Elizabeth Mar Juárez: primera directora general del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), impulsando la investigación y el desarrollo tecnológico en la industria energética.

• Marcela Roque Martínez: Head off Market Intelligence en ENGIE, reconocida por su liderazgo y gestión de proyectos estratégicos en el sector energético.

• Rocío Nahle: Ingeniera y ex secretaria de Energía, con una trayectoria destacada en la conducción de la política energética del país.

• Dra. Marquidia Pacheco: Investigadora del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), con doctorado en física e ingeniería de plasmas, enfocada en el desarrollo de tecnologías para mitigar el cambio climático.

• Guillermina Ferro: Investigadora del ININ, pieza clave en el desarrollo de radiofármacos y galardonada con el Premio Nacional de Ciencia 2020.

• Marina Elizabeth Rincón González: Investigadora del Laboratorio de Energía Solar de la UNAM, investigadora titular C y miembro del SNI nivel III, con importantes contribuciones en ciencia de materiales y polímeros, y experiencia posdoctoral en el Instituto de Investigaciones Eléctricas.

• Marilena Antunes Ricardo: Líder de un proyecto pionero en la revalorización de subproductos agroindustriales como fuente de moléculas bioactivas, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental.

• Ángela Elena Olazarán Laureano: joven mexicana reconocida internacionalmente por su labor en ciencia y tecnología. A muy corta edad fue galardonada con el Global Student Prize 2024 —considerado uno de los premios más prestigiosos para estudiantes a nivel mundial— por desarrollar un asistente médico virtual impulsado por inteligencia artificial capaz de diagnosticar hasta 21 enfermedades mediante un sistema de preguntas.
Las mujeres científicas de México, especialmente en el ámbito energético, son prueba viva de que el conocimiento también tiene rostro femenino y que la energía que transforma al país nace del talento, la perseverancia y la vocación social. Su trabajo no solo impulsa el desarrollo científico y tecnológico, sino que ilumina el camino para que miles de niñas se atrevan a imaginarse como científicas, a creer en su curiosidad y en su capacidad para crear, investigar e innovar. Cada avance, cada reconocimiento y cada historia de éxito rompe silencios y estereotipos, y envía un mensaje poderoso: la ciencia también es un lugar para ellas. En esas niñas que hoy sueñan con cambiar el mundo se encuentra la fuerza que dará forma al futuro del país.






