
Entrevista al presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Yucatán
Por: MARGARITA R. VEITÍA
La ingeniería, en todas sus especialidades, se ha consolidado como una profesión capaz de transformar el conocimiento en crecimiento, innovación y desarrollo tecnológico. Desde esta perspectiva, que impulsa la construcción de nuevas metas y oportunidades, Infraestructura Mayab conversó con el ingeniero Alberto Ojeda Araiza, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Yucatán (CIMEY), con motivo del Día Nacional del Ingeniero.
El CIMEY cuenta con una trayectoria destacada. Sus 35 años de historia reflejan el compromiso con el legado de sus fundadores, los ingenieros Artemio Alpízar y Leovaldo Espinosa. Asimismo, la labor de la maestra Beatriz García y del ingeniero Daniel Quiñones fortaleció a la institución, que hoy llega a esta importante fecha con amplio reconocimiento dentro del gremio.
Alberto Ojeda Arianza es portador de una visión integral de la profesión, en la que convergen temas fundamentales como la sostenibilidad, la protección ambiental y la eficiencia en cada proceso. También destaca la importancia de la capacitación permanente y la incorporación de nuevas generaciones con talento y pasión por el fascinante mundo de la ingeniería.
Para el presidente del CIMEY, existen retos prioritarios que deben atenderse de manera constante. Entre ellos, destacó la necesidad de vigilar la calidad de los materiales, insumos y equipos utilizados en cada proyecto, garantizar la seguridad en las obras, fomentar la capacitación continua de los profesionales y promover el hábito de la lectura para mantenerse al día con los avances tecnológicos y normativos.
“Este primero de julio es una fecha importante. En ella se resume lo que somos como profesionales; es el momento de honrar a quienes ejercen la ingeniería con excelencia, fortalecer redes de contacto, intercambiar experiencias y mantener vivo nuestro núcleo profesional”, expresó.
Añadió que, para conmemorar esta celebración, se han desarrollado diversas actividades. Entre ellas destaca la inauguración del Aula ÁGORA CIMEY, un espacio destinado al intercambio de conocimientos.
“Fue transformada una antigua bodega en un aula confortable, equipada para atender a 24 alumnos y contribuir a su formación. Además, hemos impartido cursos de alineación para la certificación de electricistas, especialmente para quienes realizan trabajos en viviendas, con el objetivo de que operen conforme a las normas vigentes. También desarrollamos capacitación para instaladores de accesorios en redes eléctricas de media tensión y un curso especializado en seguridad, en coordinación con el Cuerpo de Bomberos. Asimismo, participamos en el programa Casa Segura, enfocado en las instalaciones eléctricas domésticas”, puntualizó.
Respecto al papel de la ingeniería en la actualidad, señaló que su presencia es indispensable en todos los ámbitos de la vida, especialmente en el área medioambiental.
“La ingeniería interviene en todas las esferas de la sociedad. Hoy existe un espacio donde debemos involucrarnos con mayor profundidad: el medio ambiente. Contamos con esta especialidad en nuestras universidades y es necesario acercarnos a esos estudiantes, porque la evaluación ambiental resulta indispensable en cualquier inversión. Debemos integrarlos al sector para que adquieran protagonismo y participen en el desarrollo de nuevas formas de eficiencia energética y sostenibilidad. Es una necesidad y tenemos el deber de acompañarlos para generar un impacto positivo”, detalló.
Sobre las nuevas tecnologías y el avance de la inteligencia artificial, consideró que representan herramientas valiosas que pueden impulsar el desarrollo cuando son utilizadas con responsabilidad y ética.
“Existen áreas en las que la inteligencia artificial ahorra tiempo, optimiza procesos, mejora la comunicación y favorece la organización. Se ha convertido en una herramienta imprescindible para numerosas actividades”, afirmó.
Otro de los temas que el presidente del CIMEY consideró prioritarios es el apoyo a los estudiantes provenientes de comunidades rurales, especialmente a aquellos que, pese a enfrentar limitaciones económicas y menores oportunidades de acceso a recursos educativos, poseen talento, inteligencia y un gran potencial de desarrollo.
“Debemos mirar hacia las comunidades rurales y apoyar a los jóvenes que tienen capacidad y deseos de superarse. Muchos de ellos cuentan con un enorme talento, pero las condiciones económicas o la falta de oportunidades limitan su crecimiento académico y profesional. Como sociedad y como gremio tenemos la responsabilidad de acercarnos a ellos, integrarlos, orientarlos y ayudarles a encontrar alternativas que mejoren su aprendizaje y sus condiciones de vida”, expresó.
En ese sentido, propuso fortalecer programas de acompañamiento y mentoría mediante la participación de profesionales con experiencia que puedan orientar a los estudiantes, dar seguimiento a sus necesidades y ayudarlos a superar los obstáculos que enfrentan durante su formación.
“Es importante establecer redes de mentores que estén atentos a sus inquietudes, sus desafíos y sus necesidades. No se trata únicamente de apoyarlos económicamente, sino de acompañarlos, guiarlos y motivarlos para que descubran todo su potencial. Ellos forman parte del futuro de nuestra región y del país, y debemos brindarles las herramientas necesarias para que puedan alcanzar sus metas y contribuir al desarrollo de sus comunidades”, puntualizó.
Finalmente, envió un mensaje a las nuevas generaciones de ingenieros:
“La universidad es la vía para alcanzar grandes proyectos; es el método y la base. Después viene la capacitación constante y la comprensión de que la ingeniería impulsa la economía, la innovación y el desarrollo social. Nuestra región posee una amplia y reconocida historia de ingenieros que hoy sirven de ejemplo para las nuevas generaciones”.
Asimismo, destacó que un buen ingeniero se distingue por la honestidad profesional, reflejada en la utilización de materiales de calidad, la actualización permanente de conocimientos y la participación activa en organismos colegiados que fortalecen el crecimiento y la ética del sector, en particular el Colegio de Ingenieros.
“En un mundo marcado por la innovación tecnológica y los desafíos ambientales, la ingeniería continúa siendo un motor esencial para el desarrollo de la sociedad. Desde el CIMEY, la apuesta por la capacitación, la calidad, la sostenibilidad y la integración de las nuevas generaciones reafirma el compromiso de la profesión con el futuro de Yucatán y de México”, precisó.






